Francia

Un día al volante entre Gassin, Pampelonne y el Golfo

Empezamos con el coche ya esperando —en el helipuerto, en el hotel o en la entrada de la villa— porque en Saint-Tropez el primer tramo del día se pierde fácilmente en la logística. Con la entrega resuelta, la ruta se organiza sola: colinas por la mañana, playa a media tarde, litoral al caer el sol.

Itinerario

Al volante por la ciudad

01

Recogida en el helipuerto o la villa, primera hora

Si llegan desde Niza en helicóptero, el coche espera en el helipuerto del centro; si se alojan en una villa de Ramatuelle o Gassin, coordinamos código de acceso y radio de giro antes de la entrega. Empezar temprano evita el tráfico que se forma en el D98 a partir de media mañana.

02

Gassin y Ramatuelle por la D89

Carreteras estrechas entre viñedos, curvas cerradas y vistas abiertas sobre el golfo desde el pueblo alto de Gassin. Un descapotable compacto o un GT ágil se maneja mejor aquí que un coche grande; las calles del casco antiguo no perdonan anchuras de más.

03

Bajada a Pampelonne por la D93

Seis kilómetros de carretera sinuosa entre puertas de viñedo hasta los aparcadeurs de la playa. En julio y agosto el aparcamiento es de pago y limitado, así que conviene pensar el coche solo para el primer y el último kilómetro: se deja cerca, se camina el resto.

04

Mediodía en el pueblo, Place des Lices y el puerto

De vuelta hacia el centro, el coche se aparca cerca del puerto o de Place des Lices mientras se recorre a pie La Ponche y las calles del mercado. Es el momento de dejar el vehículo parado un par de horas sin prisa por moverlo.

05

Vuelta por el golfo hacia Port Grimaud y Sainte-Maxime

La D98A hacia el oeste es más llana que el interior de la península, con vistas de marina en Port Grimaud antes de cruzar hacia Sainte-Maxime. Conviene programar la devolución del coche a última hora de la tarde, antes de que la carretera de vuelta se cargue de tráfico veraniego.

Sobre Saint-Tropez

La geografía de la península decide el coche antes que el gusto personal. La carretera D93 hacia Ramatuelle y Pampelonne serpentea entre viñedos y conviene recorrerla en descapotable por la mañana, antes de que el tráfico se espese. Las calles estrechas de Gassin y Ramatuelle, en lo alto de la colina, premian un GT compacto o un cabrio que gire con facilidad en curvas cerradas. Para familias instaladas en villas con niños y equipo de playa, un todoterreno de siete plazas como el BMW X7 40d M resuelve el trayecto hasta Pampelonne sin depender del maletero de un deportivo de dos asientos.

Saint-Tropez no tiene estación de tren, así que casi todo el mundo llega por carretera, en helicóptero hasta el helipuerto del centro o en lancha desde un yate fondeado en el golfo. Alquilar un coche de lujo en Saint-Tropez tiene sentido precisamente por eso: el vehículo puede esperar en el punto de llegada, ya sea el helipuerto, el Port de Saint-Tropez o la entrada de una villa privada en Ramatuelle o Gassin, donde suele haber que coordinar código de acceso y radio de giro antes de la entrega. Los huéspedes de eventos privados o galas de verano suelen preferir esta modalidad para evitar traslados adicionales entre el punto de desembarco y el alojamiento.

Julio y agosto concentran la demanda y también el tráfico: las carreteras D98 y D98A hacia Port Grimaud y Sainte-Maxime se congestionan por las tardes, así que entregar el coche a primera hora y recogerlo al anochecer evita buena parte de la espera. Junio y septiembre ofrecen carreteras más despejadas y mejor disponibilidad de flota, mientras que de octubre a abril el interior del Var, con sus rutas de viñedos, se conduce con calma y sin las limitaciones de aparcamiento de temporada alta en Pampelonne. Conviene tener esto presente al elegir las fechas y el tipo de coche antes de confirmar la reserva.